El uso de catéteres endovasculares se ha convertido en una herramienta básica en la práctica clínica de los hospitales modernos. Frente a los innumerables beneficios de su uso, uno de sus riesgos más importantes es la infección, son un problema, típicamente, multidisciplinar y por tanto interesan a todo tipo de profesionales de la salud y a todo tipo de especialistas, muy particularmente a los especialistas en Cuidados Intensivos, a los cirujanos, a los especialistas en nutrición, a los microbiólogos e infectólogos y a la enfermería en general.