La compensación económica por objetivos cumplidos es una práctica consolidada en el mundo empresarial. Desde hace algunos años también lo es en el mundo de la sanidad, tanto en la Atención Primaria como en la Atención Especializada. Los resultados parecen a gusto de todas las partes: reducción en costes de hospitalización, en factura de farmacia, en lista de espera… y la percepción de una cantidad económica que empieza a ser significativa para muchos profesionales. Sin embargo no es oro todo lo que reluce, y algunas voces empiezan a cuestionarse si no está en peligro –en algunos casos- la integridad profesional.
El objetivo del IX Ateneo de Bioética fue analizar los aspectos en las políticas de incentivos sobre práctica clínica que pudieran favorecer o perjudicar los principios de la bioética: justicia, beneficencia, no maleficencia y autonomía.
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