Desde sus orígenes, la Fundación de Ciencias de la Salud ha intentado cumplir con su objetivo fundacional más importante, que es servir de lugar de encuentro entre todos los agentes del sector sanitario: la Administración pública, la iniciativa privada, los profesionales y la sociedad. Aunque son muchas las instituciones que trabajan en este ámbito, quedan aún espacios que cuesta atender o que resultan simplemente desatendidos. Entre otras cosas porque la velocidad de cambio en el área de la salud es vertiginosa y la necesidad de estar al día ineludible, y quizá sólo las instituciones pequeñas, ágiles, con capacidad creativa y sensibles al cambio son capaces de afrontarlo con éxito.
En los años transcurridos desde su inicio, la Fundación de Ciencias de la Salud ha querido cubrir los espacios que las grandes instituciones públicas tienen más dificultad en atender, sin la intención de competir con nadie, sino con el objetivo de ser útil en el medio en el que nos movemos. El objetivo de la Fundación pasa por organizar actividades de alto valor añadido y que supongan el enriquecimiento del sistema en sí, de sus profesionales y de los usuarios. Entre éstas se cuentan seminarios, conferencias, grupos de deliberación y debates sobre temas muy diversos, y sobre todo una actividad que se ha ido incrementando progresivamente con el paso de los años, los cursos de formación para los profesionales sanitarios.
En un momento en el que los conflictos intersectoriales aumentan, resulta muy necesario abordar cuestiones relacionadas con la organización sanitaria, la investigación básica y clínica y sobre todo la bioética, procurando no sólo estimular el debate sino también aportar ideas e introducir técnicas de manejo y resolución de conflictos. Dedicamos también una atención muy especial a las humanidades y sus relaciones con las ciencias de la salud, con iniciativas que abarcan la historia y la filosofía con la salud, la enfermedad, la medicina y la ciencia.
No quiero terminar sin referirme a la abierta disposición de la Fundación a todo tipo de colaboraciones con instituciones y sociedades científicas, a fin de llevar a cabo proyectos conjuntos. Han pasado casi veinte años desde que nació la Fundación, y el tiempo transcurrido permite ya mirar hacia atrás y contemplar el camino recorrido. ¿Para qué? ¿Para complacerse en él? Por qué no. Pero el objetivo fundamental no puede ser ése, sino el de proyectar mejor el futuro. Hemos cosechado éxitos. También hemos tenido nuestros fracasos. Pero lo primordial es que hemos encontrado nuestro camino. Él nos permite mirar con serenidad y confianza el futuro. Sabemos qué hacer, queremos hacerlo y conocemos también el modo de hacerlo, prudenti, diligentique, animo.
Diego Gracia Presidente del Patronato