El dolor es un caleidoscopio que, según quien lo maneje, permite múltiples visiones. La medicina se plantea como reto acabar con él. Los poetas, lo han convertido en belleza. El dolor ha provocado las páginas más bellas de la literatura. Hay dolores que permiten mantener viva la memoria y escribir, a veces, es precisamente un antídoto contra el sufrimiento. Dos maneras diferentes de aproximarse a un hecho irremediable en muchas ocasiones.